¿Por qué mi gato no deja de maullar por la noche?
Si convives con un gato, es muy probable que alguna vez te haya despertado en mitad de la noche porque no para de maullar y, por supuesto, para muchas personas este comportamiento resulta desconcertante y agotador, especialmente cuando parece repetirse cada noche sin un motivo claro. Lo cierto es que el maullido nocturno de los gatos puede tener muchísimas causas distintas, algunas de ellas normales, pero otras que conviene vigilar.
A lo largo del siguiente post queremos explicarte por qué tu gato puede maullar por la noche, qué situaciones lo provocan con más frecuencia y qué puedes hacer para mejorar la convivencia sin perder horas de sueño y arrastrarte como un zombi al día siguiente.
Los gatos son animales nocturnos (o casi)
Lo primero que hay que tener en cuenta para entender este comportamiento es conocer cómo funciona el reloj biológico de los gatos. A diferencia de los humanos, los gatos no son animales estrictamente diurnos ya que biológicamente son animales crepusculares, lo que significa que están genéticamente programados para estar más activos al amanecer y al anochecer.
Este patrón viene de sus ancestros salvajes, que cazaban pequeños animales en esos momentos del día. Y sí, aunque tu gato viva en un piso y tenga el plato lleno, ese instinto sigue ahí. Por eso, cuando llega la noche y todo está en silencio, su cuerpo le “pide” actividad, movimiento y, en muchos casos, comunicación.

¿Maúlla porque tiene hambre o quiere algo?
Una de las causas más habituales del maullido nocturno es el hambre… o, más concretamente, la expectativa de comida. Muchos gatos aprenden rápidamente a asociar ciertas horas con recibir alimento, especialmente si en alguna ocasión les has dado comida de madrugada para “callarlos”.
Desde el punto de vista del gato, el razonamiento es sencillo: maúllo, aparece mi humano, consigo comida. El problema es que este aprendizaje se consolida con mucha facilidad y puede convertirse en un hábito muy difícil de romper.
En otros casos, el maullido no es por comida, sino por acceso a algún recurso: una puerta cerrada, una habitación prohibida, salir al exterior o incluso simplemente cuando quiere recibir atención.
Gatos activos y aburridos por la noche
Muchos gatos domésticos pasan gran parte del día durmiendo y, si durante esas horas no tienen suficiente estimulación física y mental, es normal que acumulen energía que liberan por la noche.
El maullido nocturno puede ser una forma de pedir juego, interacción o movimiento cuando la casa está en calma. En estos casos, el gato no “molesta” por capricho: simplemente está despierto, activo y sin una vía adecuada para canalizarlo. Si crees que a tu gato le faltan estímulos durante el día, es muy probable que la noche se convierta en el momento de máxima actividad.
¿Y si el maullido está relacionado con la edad o una enfermedad?
Hay veces en los que los maullidos aparecen de un día para otro o se intensifican en gatos adultos o mayores y, en esos casos, puede estar relacionado con el síndrome de disfunción cognitiva, un proceso similar al envejecimiento cerebral en personas mayores, que provoca desorientación, cambios en los ciclos de sueño y maullidos nocturnos. También existen enfermedades que pueden manifestarse a través de una mayor cantidad de maullidos, especialmente por la noche, como el hipertiroidismo felino, el dolor crónico o los problemas hormonales. En gatos no esterilizados, el celo es otra causa muy frecuente de maullidos largos que son muy difíciles de ignorar.
Si el maullido va acompañado de pérdida de peso, cambios de apetito, desorientación, agresividad o cambios en el comportamiento habitual del gato, es importante que acudas al veterinario para descartar un problema de salud más importante.

¿Está solo o busca compañía?
Aunque muchas veces pensamos que los gatos son muy independientes, la realidad es que muchos desarrollan un vínculo muy fuerte con sus cuidadores. Durante la noche, cuando perciben que no hay actividad humana, algunos gatos maúllan simplemente en busca de contacto. Este comportamiento es más frecuente en gatos que duermen cerca de sus humanos o que pasan muchas horas solos durante el día y no siempre significa que haya un problema grave, pero sí nos da pistas sobre sus necesidades sociales y emocionales.
También puede ocurrir con las gatas que no estén castradas y que dediquen la noche a maullar buscando una pareja cercana.
¿Qué puedes hacer si tu gato no deja de maullar por la noche?
- Establece una rutina de juego un rato antes de dormir para ayudarle a gastar energía.
- Evita darle comida o atención cuando maúlla de madrugada para que no se acostumbre a pedirla.
- Distribuye las tomas de comida de forma equilibrada a lo largo del día.
- Reduce las siestas excesivamente largas durante el día.
- Asegúrate de que su entorno tenga estímulos suficientes: rascadores, juguetes y zonas con varias alturas para que pueda saltar y jugar.
- Habla con tu veterinario si este comportamiento es nuevo o crees que va acompañado de otros síntomas.
Un resumen de lo que hemos visto
| Causa | Por qué ocurre | Qué hacer |
|---|---|---|
| Actividad nocturna natural | Instinto crepuscular | Adaptar rutinas |
| Hambre o hábito | Refuerzo involuntario | No premiar el maullido |
| Aburrimiento | Falta de estímulos | Juego y enriquecimiento |
| Edad o enfermedad | Cambios físicos o hormonales | Revisión veterinaria |
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En Clínica Veterinaria Argos podemos ayudarte a identificar la causa y encontrar la mejor solución para mejorar su bienestar… y tu descanso.
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Veterinario Especialista en Dermatología Canina y Felina | Máster en Anestesiología
Director de Clínica Veterinaria Argos desde hace 30 años.
Comprometido con la medicina veterinaria, especializado en dermatología canina y felina, así como en anestesiología. Participo activamente en congresos nacionales e internacionales para mantenerme al día de las nuevas tendencias y tratamientos.

