TRATAMIENTO CONDUCTAL DE LA ANSIEDAD POR SEPARACIÓN


 

El objetivo de esta terapia conductal es conseguir que el animal rompa el lazo de apego con el dueño, para que de esta manera el animal complete su maduración y pueda socializarse con respecto al mundo exterior. Si no rompemos este lazo de apego, nuestro animal será siempre un perro sin madurar, con una dependencia enfermiza hacia la presencia de su dueño, lo que le originará un estado de ansiedad que lo invalidará para

¡La terapia mediante fármacos nunca va a curar al animal, sólo ayudará a que la evolución del animal mediante la terapia conductal sea más rápida! Por ello nunca debemos refugiarnos en “nuestro perro ya está tomando medicación” para no llevar a cabo la terapia conductal.

La pieza fundamental de esta terapia va a ser fomentar la independencia del animal. Para ello:

1)    Anular los rituales de entrada y salida del dueño. Recordemos que lo que tratamos de conseguir es romper el excesivo apego del animal al dueño y una de las cosas que más refuerza este apago son las excesivas muestras de cariño por el dueño al llegar a casa. Por ello el dueño debe evitar hacer caso al perro durante los 10-15 minutos después de llegar a casa.

Asímismo, debido a éste excesivo apego, cuando el dueño se ausenta de la casa el dueño se ausenta de la casa, el animal sufre verdadera ansiedad, y todos los rituales que llevamos a cabo antes de salir (cambiarnos de ropa, ponernos el abrigo, coger la llaves…) lo único que hacen es reforzar la ansiedad que el perro sufre, ya que le avisan de que vamos a salir.

Para evitar esto, intentaremos confundir al perro realizando todas estas acciones sin la intención de salir a la calle. Con ello conseguiremos que nuestra mascota no comience a ponerse nerviosa al ver cómo nos preparamos para salir.

1)    Todas las interacciones entre el perro y el dueño se hacen a iniciativa de éste último. No se debe permitir que el perro obtenga atención por exigencia, los dueños pueden darle al perro tanto cariño como deseen, pero siempre a su iniciativa.

2)    No se debe permitir que el perro esté siempre pegado a los dueños, debe ir dejándole dormir sólo, y evitar que se cuele donde estamos (baño, …)

3)   ¡Nunca castigar al animal cuando nos encontremos destrozos, orines, etc! Nuestro perro no hace esto por venganza, está enfermo y los castigos sólo van a incrementar su nivel de ansiedad.

4)   Siempre que sea posible, es conveniente ofrecerle al perro dosis altas de ejercicio fisico antes de nuestra partida, ya que el ejercicio disminuye la ansiedad.

5)   Dejar a disposición de nuestra mascota juguetes y objetos para masticar que sirvan para distraer su atención.